Un despliegue en FaroSur sube una carpeta ya compilada. plat la empaqueta, la envía a la plataforma y la plataforma la activa como la versión en vivo de tu proyecto. Si algo sale mal a mitad de camino, la versión anterior sigue sirviendo: la nueva solo se activa cuando llegó completa y válida.
Cada despliegue queda guardado como una versión. Volver a una versión anterior es casi instantáneo, porque no se reconstruye nada: la plataforma solo cambia cuál de las versiones guardadas está en vivo. El plan gratuito conserva las 2 últimas versiones y el plan pro las 5 últimas.
plat nunca sube tu carpeta .git, su propio archivo de vínculo ni tus archivos .env. Si quieres excluir algo más, crea un archivo .platignore en la raíz de la carpeta, con un patrón por línea, igual que un .gitignore. Al desplegar, plat te dice qué dejó fuera.
El paquete tiene un tamaño máximo de 1 GiB. Si tu proyecto se acerca a ese límite, casi siempre la causa son dependencias de desarrollo o binarios para otros sistemas operativos. Instala solo las dependencias de producción, y para Linux.
Tu primer despliegue
Compila tu proyecto
Compila como siempre, en tu máquina. Para una aplicación Node, instala las dependencias de producción apuntando a Linux, por ejemplo npm ci --omit=dev --os=linux --cpu=x64 --libc=glibc. Así los módulos nativos que se suben son los que el servidor puede cargar.
Configura tu token de despliegue
En la terminal, define la variable PLAT_DEPLOY_TOKEN con tu token de despliegue. No lo escribas en ningún archivo del repositorio.
Vincula la carpeta, si no lo hiciste
plat link <token> -e production. Si tu proyecto tiene más de un servicio, agrega --service <nombre> para indicar cuál despliega esta carpeta.
Despliega
plat deploy <carpeta>. Cuando termina, plat muestra la dirección donde tu proyecto quedó publicado.
Si necesitas volver atrás
plat rollback <sha> vuelve a una versión guardada. En un proyecto con varios servicios, indica también --service <nombre>.